SWAROVSKI WATERSCHOOL: EL CAMBIO, GOTA A GOTA

 

Cuando Swarovski lanzó su programa insignia, Waterschool, en el año 2000, nunca habría podido predecir la enorme diferencia que crearía. Sin embargo, dieciocho años después, Swarovski y los socios de la SCS (la esencia del proyecto de inversión en las comunidades) pueden observar el impacto global de su trabajo con orgullo.

  

 

LOS NIÑOS SON EL FUTURO

 

La visión era simple: enseñar a los niños a cuidar del recurso más preciado del planeta y ver cómo transforman el mundo que les rodea. Y funcionó. Desde su creación, la Swarovski Waterschool (SWS) ha alcanzado a más de medio millón de estudiantes de todo el mundo: desde Austria hasta Uganda, pasando por Brasil y por India. El impacto ha sido notable:

• Control de enfermedades: en Uganda, las enfermedades relacionadas con el agua disminuyeron desde un 31,4% en 2015 hasta un 7,6% en 2017 en las escuelas participantes.

• Higiene: en India, 2100 estudiantes de la SWS disponen de nuevos sistemas de agua limpia y 1215 han mejorado las instalaciones sanitarias y de lavabos.

• Conciencia: en Tailandia, el 50% de los estudiantes ahora solo beben agua hervida.

• Empoderamiento de la mujer: en Uganda, de 2015 a 2017, la inscripción y asistencia de las niñas aumentó un 18% en los colegios participantes debido a las mejoras para la higiene menstrual.

• Infraestructuras hidráulicas: diez colegios de los humedales del Amazonas en Brasil mejoraron el estado de sus infraestructuras de “crítico” a “adecuado”.

• Reforestación: solo en 2017, los estudiantes de la Swarovski Waterschool plantaron más de 3500 árboles en India, Uganda y Brasil.

• Agua potable: la instalación de depósitos de agua en diez colegios ugandeses en 2017 dio acceso a agua potable a 6000 personas de la comunidad.

• Reducción de residuos: en los humedales del Amazonas de Brasil, ocho colegios completaron un programa de “colegio sin residuos durante 21 días”.