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EL CIERVO ALEXANDER

Diseñar una pieza de una colección que celebra un hito grandioso, como lo es el 125 aniversario de Swarovski, no es tarea fácil. Entrevistamos al diseñador de Swarovski Martin Zendron para conocer su experiencia:

"1. ¿Por qué seleccionaste el ciervo como motivo?
No fui solo yo; la colaboración es increíblemente importante. Puesto que 2020 es el año del 125 aniversario, queríamos que el tema estuviese enfocado en el legado de Swarovski. Daniel Swarovski encontró el entorno ideal para empezar su empresa en los Alpes tiroleses, y la naturaleza autóctona ha servido como una fuente casi ilimitada de motivos e ideas. Como parte de la Colección SCS 2020, la SCS Edición Anual 2020, Ciervo Alexander nos invita a aventurarnos en los tiempos en que Swarovski emprendió su viaje: desde pequeños negocios hasta una marca global.

2. ¿Tenía también una conexión personal contigo?
Sí, uno de mis tíos cuidaba de una gran zona montañosa cerca de Wattens al servicio de la familia Swarovski para proteger la flora y fauna nativas. Solía visitarlo para observar los animales y dar de comer a los ciervos en invierno. En realidad, la Colección SCS 2020 me transportó a mi infancia y me devolvió muchos bellos recuerdos.

3. ¿Qué querías que transmitiese tu ciervo?
Era importante que el ciervo mostrase elegancia y, al mismo tiempo, fuerza y orgullo. Hizo falta algún tiempo y varias adaptaciones para conseguirlo. Incluso los cambios más pequeños pueden marcar una gran diferencia en cuanto a expresión y belleza. También era importante encontrar el equilibrio perfecto entre formas y colores para dar un acabado perfecto al diseño.

4. ¿Cuánto tiempo transcurrió entre la idea inicial y el resultado final?
El proceso desde que empezamos a trabajar en el tema de la SCS hasta que vimos las primeras muestras de cristal duró aproximadamente un año. Tardamos entre cuatro y seis meses, aproximadamente, para pasar desde el tablero de inspiración y la paleta de colores hasta los esbozos y el modelo tridimensional. Traducirlo en un diseño que fuese posible fabricar fue la parte más difícil del proceso, y desarrollar las primeras muestras de cristal nos llevó unos seis meses más. Pero, como podrás imaginar, me emocioné mucho cuando vi la creación en cristal por primera vez."

“La naturaleza autóctona nos ofrece una fuente casi ilimitada de motivos e ideas”.